Reflexión sobre el artículo de Tíscar Lara "Blogs para educar. Uso de los blogs en una pedagogía constructivista".
El uso de las nuevas tecnologías cada vez es más importante en nuestro día a día. Muchas veces, no somos conscientes de la necesidad que tiene el ser humano por avanzar y superarse. Este afán de superación se debe extrapolar a todos los ámbitos, y uno de los que reclaman a gritos una renovación, es el ámbito educativo. Por tanto, ¿por qué no beneficiarse de las nuevas tecnologías en el campo de la formación?
Cómo bien dice Tíscar Lara en su artículo, “la red debe ser utilizada como medio de objeto y conocimiento”. Mediante esta metodología, podemos desarrollar didácticas adaptadas a la demanda de formación continua y a distancia tan necesaria en nuestra sociedad.
Los blogs, formarían parte de este desarrollo, debido a que pueden ayudar a gestionar la sobreabundancia de información que reciben los educandos y conseguir un análisis profundo de la misma.
Toda herramienta que pueda utilizarse en el medio educativo posee sus “pros y contras”. Un recurso educativo no es siempre efectivo, siempre dependerá de la integración y metodología con las que sean aplicados, y sobretodo, de los objetivos educativos marcados. Tíscar Lara remarca que los blogs tienen como objetivo en la pedagogía constructivista ser un “medio personal y propio del alumno para utilizarlo de un modo transversal a lo largo de su vida académica”.
La correcta utilización de los medios, es la clave para una buena formación. Se puede disponer de todo tipo de recursos educativos, pero si su aplicación no es la correcta, dichas herramientas no cumplirán la función para la que fueron creados.
En el caso de los weblogs, la oferta de posibilidades que nos ofrece para poder aplicarlas en un proceso educativo es inmensa. Mediante los blogs, no sólo podemos actualizar los contenidos de los que disponemos, sino que:
Proporcionan una comunicación directa entre profesor y alumno, por tanto, se toma conciencia de que se trata de un proceso de aprendizaje.
Se lleva a cabo una elaboración del pensamiento, dando lugar a un gran control del discurso.
Ayudan a potenciar el lenguaje hipertextual.
Ayudan a construir el propio conocimiento.
Son una herramienta indiscutible de comuncicación.
Ayudan a la propia construcción de la identidad.
Ofrecen la posibilidad de un trabajo colaborativo entre alumno y profesor, por tanto, a que se cree una situación de igualdad, que provoca más confianza entre ambos.
Mejoran las técnicas de escritura, sobretodo en la narración.
Para una correcta utilización de los medios, deberíamos concienciarnos de la nueva era tecnológica y de la realidad socioeducativa del momento.
La educación y su metodología llevan muchos años estancadas. La finalidad de la educación está perdiendo su valor, las nuevas generaciones no valoran lo que se les ofrece desde las escuelas, pero el problema no reside en los alumnos. La educación y el entorno social no evolucionan paralelamente, por tanto, existe una descompensación entre las necesidades sociales vitales y las necesidades educativas de los jóvenes.
Otro factor a tener en cuenta, es la formación de los formadores. Existen profesiones en las que es imprescindible una renovación del conocimiento y de su aplicación, como por ejemplo, en el campo de la medicina, que está en continuo estado de investigación y de aplicación de los nuevos descubrimientos. Si no existiera una formación continuada por parte de médicos, enfermeras, etc., muchos de ellos no podrían seguir ejerciendo su profesión, porque se han introducido nuevas metodologías, recursos e instrumentos, para mejorar la calidad de vida de las personas, mediante una metodología adaptada a las necesidades de cada paciente.
En educación, todos deberíamos considerarnos los pacientes, incluso los propios formadores. Deberíamos concienciar a los formadores que, sin la innovación, sin la adaptación del currículum a las nuevas tecnologías, la utilización de la creatividad, sin el reciclaje de las metodologías, es imposible hoy en día, alcanzar una aplicación educativa competente a las necesidades y que se puedan llegar a cumplir los objetivos marcados.
El ejemplo lo tenemos en la nueva ley educativa. ¿Por qué los jóvenes no alcanzan el nivel educativo que se poseía hace unos años? Hemos empezado “la casa por el tejado”. La intencionalidad es la correcta, pero la metodología no se ajusta a las necesidades. Ante todo es necesario formar a los propios formadores de este nuevo cambio y adaptarlos a las nuevas tecnologías.
Como bien dice Tíscar Lara, se debe formar a partir de una pedagogía constructivista, para que todo aquello que aprendan, puedan utilizarlo paralelamente a lo largo de su vida académica como un medio personal. Pero en muchos aspectos, la pedagogía actual no tiene en cuenta la construcción del propio conocimiento y el formar sobre la utilización de los recursos que poseemos.
Los blogs, pueden llegar a ser una excelente herramienta educativa, pero si su utilización en el mundo de la formación no es la correcta, de nada servirá su aplicación.
